Después de la pausa vacacional de estas pasadas fiestas, comenzamos el año con una receta muy sencilla, ligera y deliciosa. Además, sazonada con especias, entre otras con Karma, una deliciosa mezcla de especias marroquí que me trajo de allí mi hija Laia, mi surfera vegana favorita, a quién le han encantado estas albóndigas.

Como bien sabéis, el arroz es uno de los alimentos más utilizados en todo el mundo y hay miles de variedades y todavía más recetas. Entre otras propiedades y nutrientes, es muy alto en fibra y contiene bastantes hidratos de carbono, por lo que nos proporciona una energía muy saludable y necesaria para nuestro organismo. A eso, podemos sumarle que es diurético y digestivo, por lo tanto ideal para dietas y para personas con estómagos delicados.
 
Ésta de hoy es una receta de andar por casa, en este caso de aprovechamiento, con ingredientes que seguramente tendremos en casa o podemos encontrar muy facilmente en tiendas y supermercados de barrio. Salvo por las especias utilizadas que también podéis preparar en casa, con los ingredientes que os diré más adelante.
 
Y vamos con estas ligeras y gustosas albóndigas veganas.


 

Ingredientes para 30 albóndigas de bocado:

 
  • Una taza y media de arroz redondo, aproximadamente 230 gr.
  • Dos tazas colmadas de preparado para ensaladilla rusa congelado, aprox 350gr.
  • Una taza de maíz dulce congelado, aprox. 155gr.
  • Pimientos del piquillo asados, 4 ó 6 unidades según tamaño.
  • Una cebolleta fresca hermosa.
  • Dos dientes de ajo.
  • Una cucharadita de comino molido.
  • Pimienta recien molida, cantidad al gusto.
  • Una cucharadita de postre colmada de Karma*
  • Aceite de oliva virgen extra.
  • Una cucharada sopera de pan rallado, sin gluten.
  • Una cucharada sopera de harina de maíz, que disolveremos en 75ml. de agua mineral fría.
  • Sal.
  • Harina de maíz (imprescindible si queremos hacerlas totalmente veganas y que la masa quede bien unida, y también para rebozarlas).
  • Aceite de oliva virgen, para freírlas.
 
*Karma es una mezcla de especias que se prepara con cúrcuma, pimienta, jengibre y nuez moscada molidos. La mía ya viene preparada, por lo que no puedo indicar cantidades, pero eso lo podemos hacer al gusto, quitando o añadiendo más de una cosa que de otra.
 
 

Preparación

Para la masa:

En una olla, ponemos unas gotitas de aceite de oliva virgen extra y doramos ligeramente los dos dientes de ajo pelados y enteros. Seguidamente, la llenamos de agua, sazonamos al gusto y, cuando hierva, echamos el arroz.
 
Lo dejamos cocer un pelín más de lo habitual, no ha de quedar pasado, pero si más blandito que si fuera para comerlo sencillamente cocido. Escurrimos y reservamos.
 
Ponemos otra olla al fuego con un litro de agua, sazonamos y llevamos a ebullición. Entonces, añadimos la ensaladilla rusa y el maíz dulce y lo dejamos cocer el tiempo recomendado por el fabricante, aproximadamente 10 minutos. Escurrimos y reservamos también el caldo, que nos puede servir para preparar una rica sopita.
 
 
En una sartén amplia, echamos un chorrito de aceite de oliva virgen extra y pochamos en el la cebolleta picadita. Cuando comience a estar blandita, añadimos los pimientos del piquillo picaditos y lo dejamos pochar hasta que casi se deshagan.
 
En ese momento, incorporamos el arroz y la ensaladilla. Reservamos, lo mezclamos todo bien y dejamos sofreír a fuego bajo durante 5 minutos, volteando de vez en cuando. Entonces, apartamos y dejamos entibiar.
 
 
Una vez tibio, lo vertemos en un cuenco amplio, lo sazonamos en la Karma y el comino, y salpimentamos al gusto. Agregamos la mezcla de harina de garbanzos diluída en agua y amasamos con las manos bien limpias. Probamos y de ser necesario rectificamos de especias o sal, amasamos nuevamente y dejamos reposar tapado, durante una hora.
 

Para freírlas:

Pasado ese tiempo, procedemos a formar las albóndigas. Nos untamos las manos con aceite o como en mi caso con agua bien fría, vamos cogiendo porciones de masa, les damos forma y las ponemos en un plato con abundante harina de garbanzo. Nos secamos las manos, las moldeamos bien y las disponemos en otro plato.
 
 
Cuando las tengamos todas, las vamos friendo por tandas en una sartén o freidora con abundante aceite de oliva virgen,  que esté bien caliente pero sin humear. Cuando tengan un bonito color dorado, las vamos sacando a un plato o fuente con papel de cocina, hasta acabar con todas. 
 
Las servimos recién hechas, acompañadas de una salsa de nuestro gusto. En esta ocasión, como eran para aperitivo, las dispuse sobre una salsa de tomate casera y caramelizada, pero le va bien cualquier otra: una crema de calabaza, de espinacas, all i oli de manzana, etc.
 
 
Si las vamos a tomar como plato principal, podemos acompañarlas de una buena ensalada, unas patatas fritas caseras o cualquier otro acompañamiento que nos guste. ¡¡Y ya las tenemos listas para disfrutar!!
 
 
¡¡Espero que os gusten!!
Bon profit, buen provecho y ¡¡feliz año!!
 
Albóndigas de arroz y hortalizas

Esta entrada tiene 2 comentarios

  1. Gracias guapa!!! Y en salsa ni te cuento, a ver cuando puedo publicar la receta. ando super liada con dos blogs.
    Besos!!

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