Me encanta fusionar sabores y culturas culinarias, como en esta receta de hoy, en la que aparte del tofu he añadido otro ingrediente que me encanta y le da un toque delicioso a todos los platos vegetarianos y veganos, especialmente a sopas y estofados. En esta ocasión, es una receta asiático-mediterránea, que ahora ya tenemos el frío con nosotros y el cuchareo caliente,  resulta muy reconfortante.

Se trata del Hatcho miso,  uno de los más completos nutricionalmente y que además de su delicioso sabor, contiene una gran cantidad de proteínas vegetales, vitaminas, aceites esenciales y minerales. El miso es muy beneficioso contra el colesterol, enfermedades hepáticas, adicciones al tábaco u otros estimulantes y en dietas adelgazantes.

Por lo que resulta un alimento muy completo, pero del que tampoco se puede abusar utilizando mucha cantidad en nuestras preparaciones, pues como en todo, podría ser perjudicial. Además, es apto para celíacos, ya que hay varios tipos de miso libres de gluten, como este de hoy, el Guenmai miso y el Shiro miso. Parte de esta información la he sacado de la Wikipedia y el resto de diferentes lugares.

Sin más dilación, vamos con esta rica receta:



Ingredientes para 4 ó 6comensales:

  • Cuatro patatas hermosas.
  • Un calabacín grande o dos medianos.
  • Dos o tres zanahorias grandes y tiernas.
  • Una cebolleta grande.
  • Un diente de ajo.
  • Champiñones Portobello, aprox. 150 gr.
  • Dos tomates maduros hermosos.
  • Un pimiento morrón asado.
  • Un trozo de tofu japonés, de unos 400 gr. aprox.
  • Una cucharadita de postre colmada, de pulpa de pimientos choriceros.
  • Una cucharadita de postre colmada, de Hatcho miso, no pasteurizado.
  • Medio vasito de vino blanco seco.
  • Aceite de oliva virgen extra.
  • Una pizca de azafrán.
  • Dos hojas de laurel.
    Una ramita de tomillo y otra de romero frescos.
  • Pimienta negra de molinillo.
  • Sal.
 
 

Preparación: 

Limpiamos los champiñones, enjuagamos, escurrimos, cortamos en trozos no muy pequeños y reservamos. En una cazuela amplia, ponemos un chorro de aceite de oliva y pochamos el ajo no muy picadito, junto con la cebolleta, por supuesto todo pelado.
 
Cuando comiencen a estár transparentes, añadimos el calabacín muy bien lavado y cortado con su piel en taquitos, y los champiñones reservados. Los dejamos pochar unos minutos removiendo de vez en cuando.
 
Seguidamente, incorporamos los tomates rallados, junto a la pulpa de tomates choriceros, las zanahorias, previamente peladas y cortadas en rodajas, y el pimiento asado picadito. Salpimentamos ligeramente, removemos y dejamos cocer a fuego medio hasta que el tomate se haya caramelizado.
 
Mientras tanto, envolvemos en papel de horno el azafrán y lo ponemos a tostar cerca de la cazuela, como por ejemplo en una de las asas.
 
 
Pelamos las patatas, las lavamos, las chascamos en trozos de cuchara y las incorporamos al sofrito. Les damos unas vueltas y mojamos con el vino, lo dejamos evaporar y lo cubrimos todo con agua.
 
Entonces, agregamos el azafrán que habremos triturado en el papel que lo envolvía y la hojas de laurel. Medio tapamos la cazuela y dejamos cocer a fuego medio-bajo.
 
En ese tiempo, escurrimos el tofu de su jugo, lo cortamos en lonchas gruesas, sazonamos con pimienta recién molida y lo dejamos reposar unos minutos. Seguidamente, ponemos una sartén al fuego con unas gotas de aceite de oliva y lo doramos bien a fuego medio alto.
 
Una vez lo tengamos a nuestro gusto, en mi caso muy doradito, lo troceamos al gusto y reservamos al calor.
 
 
A media cocción del estofado, sacamos un cacillo del caldo, disolvemos en él la pasta de miso Hatcho y lo incorporamos a la cazuela. Removemos bien, añadimos el tofu y dejamos cocer a fuego bajo, hasta que las patatas estén tiernas. Entonces, apagamos y dejamos reposar 5 ó 10 minútos máximo.
 

Presentación:

Durante ese tiempo de reposo, acostumbro a preparar unas cebolletas crudas cortadas en juliana y abundantemente sazonadas. En el momento de servir, las enjuago bien, las aliño con un buen aceite de oliva virgen extra y un poquitín de vinagre de manzana.
 
 
Servimos el estofado bien calentito, ponemos la cebolleta aliñada en platillos o un cuenco y que cada comensal se sirva al gusto, acompañamos de un buen pan ¡y ya lo tenemos listo para disfrutar!
 
¡Una recomendación! El hatcho miso, suele ser un poco más salado que otros misos, por lo tanto id con cuidado al sazonar.
 
 
 
¡¡Espero que os guste!!!
Bon profit, ¡¡buen provecho!!
 
Estofado fusión asiático mediterránea

Esta entrada tiene 2 comentarios

  1. Gracias guapa!!! Es un estofado tradicional, con un puntito asiático que le va divinamente.
    Saludos y feliz martes!!

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