Cuando llega la temporada de habas, es que la celebro y aunque me gustan todas, me pierdo por las primeras para poder cocinarlas con su vaina, porque están riquísimas. Su sabor afrutado y dulzón es una auténtica delicia que os sorprenderá si no las habéis comido nunca así.

Las habas son un alimento muy importante en dietas vegetarianas o veganas, pues nos aportan muchos nutrientes, vitaminas como la C, minerales como magnesio, hierro  y calcio, además de ser muy buenas en dietas depurativas para el hígado y  contra el colesterol malo.
 
Siempre es saludable comer legumbres y, si pueden ser frescas como en el caso, mejor que mejor. Al cocinarlas con su vaina, cuando son todavía muy pequeñas y tiernas, no solo damos más sabor al plato, además nos aportan mucha fibra. 
 
Aunque, para hacerlas de este modo, hemos de mirar que las vainas no tengan manchas marrones o que estén blanduchas. En ese caso, hemos de desecharlas y consumir solo la semilla, pues eso significa que llevan mucho tiempo recogidas y no son muy aconsejables. 
 
Y vamos con esta deliciosa receta. Las cantidades que os propongo son para tomarlas como primer o único plato, pues menguan bastante. Si fuera para guarnición da para más comensales.


 

Ingredientes para 4 comensales:

  • Dos kilos de habitas muy tiernas.
  • Un manojo de ajos tiernos.
  • Unas ramitas de menta o en su defecto hierbabuena, cantidad al gusto.
  • Un vasito de vino blanco seco, tipo manzanilla.
  • Un vasito de agua.
  • Aceite de oliva virgen extra.
  • Sal al gusto.
 
 

Preparación: 

Quitamos las puntas a la vainas y las lavamos muy bien con agua fría, las dejamos escurrir y las cortamos en trozos de unos 2 cm. aproximadamente. Antes de seguir con la receta, os quiero recomendar que, si tenéis el estómago delicado, escaldéis las habitas un par de minutos en agua hirviendo, antes de cocinarlas. Entonces, las sacamos escurridas a un cuenco con agua muy helada, las escurrimos bien y listas para prepararlas.
 
Inmediatamente*, ponemos un chorro generoso de aceite de oliva virgen en una cazuela amplia y bajita. Cuando comience a tomar calor, echamos los ajos tiernos previamente pelados, aprovechando toda la parte verde y tierna, y los salteamos un par de minutos a fuego medio. Cuando tomen un poquito de color, los sacamos y reservamos.
 
 
En ese mismo aceite, echamos las habas y unas ramitas de menta, y las salteamos durante 10 minutos a fuego medio-alto, removiéndolas de vez en cuando con cuidado de no romperlas. Entonces, mojamos con el vino, dejamos evaporar un par de minutos, ponemos el agua y tapamos.
 
Lo dejamos cocer a fuego medio hasta que las habitas estén tiernas, pero que la piel quede un poco crujiente. En ese momento, destapamos, sazonamos al gusto y añadimos los ajos reservados y unas ramitas más de menta.
 
Lo dejamos reposar un par de minutos y servimos recién hechas. Las acompañamos de un buen pan ¡¡y ya las tenemos listas para disfrutar!!
 
 
*Otra recomendación: cortarlas en el momento previo a cocinarlas, pues, si las dejamos un rato, se oscurecerán los bordes y dejarlas en remojo con limón o perejil no ayuda, pues se empapan mucho. Ni prepararlas con antelación, pues entonces, aparte de perder aroma, se oscurecen mucho. Como tampoco cocerlas más del tiempo indicado, pues blanduchas no quedan tan ricas y apetecibles.
 
 
 
¡¡Espero que os gusten!!
Bon profit, ¡¡buen provecho!!
 
Habas y ajos tiernos salteados con menta

Esta entrada tiene 2 comentarios

  1. Gracias Lola y bienvenida a mi cocina vegetariana!!! Todavía tengo muy poquitas recetas publicadas en este blog, espero que te gusten las que hay.
    Saludos y gracias!!

  2. Hola, me acabo de encontrar con tu blog y me gusta todo lo que veo, así que me quedo. Voy a seguir mirando.
    Un saludo. Con sabor a huerto blogspot.com

Deja un comentario

Cerrar menú
A %d blogueros les gusta esto: