Qué ricas son las mermeladas caseras y qué bien huele toda la casa cuando se preparan. Además, ésta es sin pectinas que no sean las de la propia fruta.

Siempre ha sido una forma estupenda de aprovechar la fruta y, como este año ha habido tal cantidad de fresas, tan dulces y de tan buena calidad, no he parado de hacer mermeladas, ya que son ideales para tomarlas en desayunos, meriendas, para cubrir o rellenar tartas, etc.

La primera vez que hice mermelada de fresas siguiendo una receta, me salio superdulce y casi las aburrí todas. Pero de nuevo me he animado y ésta de hoy es la que más nos gusta a mi y a mi gente, dulce como tiene que ser, pero sin empalagar y con trocitos, como nos gusta en casa.

A parte de eso, comer fresas y fresones frescos, tiene muchos beneficios para la salud. Entre otros, contienen magnesio, vitamina C, Omega3 y fibra, además de ser depurativas, antioxidantes y antiinflamatorias. Hasta se pueden utilizar sus hojas como astringente en infusiones.

Así que, a comer fresas frescas o cocinadas, como en este caso. Vamos con la receta.


Ingredientes para aproximadamente 750 gr. de mermelada:

  • Un kilo de fresas maduras frescas ya limpias de pedúnculos y partes feas.
  • Dos cucharadas soperas de zumo de limón natural, aprox. 15 ml.
  • 275 gr. de azúcar.
 
 

Preparación:

Una vez limpias y pesadas las fresas, las lavamos en agua fría, las escurrimos bien, las troceamos no muy grandes y las ponemos en una cazuela amplia donde las vamos a cocinar. Les añadimos el zumo de limón y el azúcar, removemos bien y las dejamos macerar en lugar fresco durante un mínimo de dos horas. 

Pasado ese tiempo, las ponemos a fuego medio durante 15 minutos, para que se vaya disolviendo del todo el azúcar, removiendo de vez en cuando y quitando la posible espumilla que se puede formas en la superficie. 

 
 

Entonces, bajamos el fuego y las dejamos hacer chup-chup durante 45 minutos, destapadas. De vez en cuando, iremos chafando los trozos más grandes con una espátula o cuchara de madera.

A continuación, y todavía caliente, llenamos hasta arriba los tarros que ya tendremos bien limpios, esterilizados y secos. Los tapamos bien fuerte y los ponemos boca abajo.

 
 

De este modo, se nos conservará divinamente en el frigorífico durante seis meses, si es que no se la han comido antes, que yo se de uno que se la pone para endulzar el yogur… Jajajaa.

Si queremos pasteurizar los tarros y conservarlos en la despensa, los pondremos en una olla con agua que los cubra y los herviremos durante 35 minutos los pequeños y 45 los medianos. Así tendremos nuestra rica mermelada ¡¡lista para disfrutar en cualquier momento!!

¡¡Espero que os guste!!!
Bon profit!!

Mermelada de fresas natural

Esta entrada tiene 2 comentarios

  1. Gracias guapa!!! Además de bonita está deliciosa 😉 🙂
    Saludos y feliz domingo!!

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